
cuándo he asistido
a una boda me quedo
como raro pensando
si serán felices por siempre
cada familia es un misterio
los secretos, el compartir
la mesa, el mismo techo, la comida
y las charlas interminables
la mirada de los novios
el convite compartido
lo que sueñan y esperan
del futuro inmaculado
las noches de casados
nuestras lunas de miel
casados por la noche
y separados al amanecer
movimientos silenciosos
historias dibujadas en la intimidad
los paisajes que pintan los cuerpos
entre las estrellas y la luna
cúantas veces nos ha sucedido
y me has pedido la separación
cómo nos hemos en cada sesión
reconciliado, entre tantos abogados
tu pedido de la tenencia
del cuidado y de los sentimientos
la manutención de mi cariño
las cuotas infinitas invisibles percibidas
la intensidad de lo que no tenemos
la fuerza de lo construido
el puente indestructible
mientras te vas lejos
y yo me quedo
si al final soy un quedado
con alguna tara, algo tarado
y miro el cielo, buscando el vuelo
los anillos que no pueden verse
en los dedos entrelazados
el oro y los premios, las medallas
que no necesitamos colgarnos
el principio no relatado
el caballo blanco del avión
el principe azul de todos los sueños
volar sin rumbo, sin más miedos
los finales nunca escritos
en la imaginación del instante
lo que solucionamos sin palabras
allí arriba, sin más nadie
con una sencilla mirada
incluso apenas un susurro
bien dirigido tal vez signifique
nuestra boda real, o el exilio definitivo
el divorcio y las comisuras
los angeles guardianes y los cerafines
no todo es tan blanco y te recuerdo de negro
no se escucha el bals, pero seguimos juntos
cada momento de ser
y otro de parecerlo
sin celos ni mentiras
solo un beso, de bienvenida
o de la despedida, la despedida
a una boda me quedo
como raro pensando
si serán felices por siempre
cada familia es un misterio
los secretos, el compartir
la mesa, el mismo techo, la comida
y las charlas interminables
la mirada de los novios
el convite compartido
lo que sueñan y esperan
del futuro inmaculado
las noches de casados
nuestras lunas de miel
casados por la noche
y separados al amanecer
movimientos silenciosos
historias dibujadas en la intimidad
los paisajes que pintan los cuerpos
entre las estrellas y la luna
cúantas veces nos ha sucedido
y me has pedido la separación
cómo nos hemos en cada sesión
reconciliado, entre tantos abogados
tu pedido de la tenencia
del cuidado y de los sentimientos
la manutención de mi cariño
las cuotas infinitas invisibles percibidas
la intensidad de lo que no tenemos
la fuerza de lo construido
el puente indestructible
mientras te vas lejos
y yo me quedo
si al final soy un quedado
con alguna tara, algo tarado
y miro el cielo, buscando el vuelo
los anillos que no pueden verse
en los dedos entrelazados
el oro y los premios, las medallas
que no necesitamos colgarnos
el principio no relatado
el caballo blanco del avión
el principe azul de todos los sueños
volar sin rumbo, sin más miedos
los finales nunca escritos
en la imaginación del instante
lo que solucionamos sin palabras
allí arriba, sin más nadie
con una sencilla mirada
incluso apenas un susurro
bien dirigido tal vez signifique
nuestra boda real, o el exilio definitivo
el divorcio y las comisuras
los angeles guardianes y los cerafines
no todo es tan blanco y te recuerdo de negro
no se escucha el bals, pero seguimos juntos
cada momento de ser
y otro de parecerlo
sin celos ni mentiras
solo un beso, de bienvenida
o de la despedida, la despedida